Para empezar a profundizar más en la reflexión, tengo que decir que personalmente estoy muy de acuerdo con lo que dice el artículo y que a mi gusto, está muy bien redactado. Para mí, la lectura y la educación también son dos términos que están muy ligados, ya que para educar, para aprender, hace falta la lectura, porque son los niños los que deben leer y aprender todos esos conceptos, y si no saben leer a la vez que escribir pues no pueden y es entonces cuando llegamos a casos de analfabetización.
Tal y como hemos podido ver en el artículo existe el informe PIRLS, que es aquel informe que evalúa la comprensión lectora de los niños de cuarto de primaria mediante las competencias básicas que se desarrollan en los colegios. Las competencias básicas son el “conjunto de habilidades cognitivas, procedimentales y actitudinales que pueden y deben ser alcanzadas a lo largo de la educación obligatoria por la mayoría del alumnado y que resultan imprescindibles para garantizar el desenvolvimiento personal y social y la adecuación a las necesidades del contexto vital, así como para el ejercicio efectivo de los derechos y deberes ciudadanos.” Se ha demostrado que los niños cuanto más apoyo tienen, por parte de los padres, a la hora de leer, adquieren un nivel más alto de comprensión de la lectura.
Llegados este punto, podemos relacionar también, el informe PISA (Programa Internacional para la evaluación de estudiantes se basa en el análisis del rendimiento de estudiantes a partir de unos exámenes mundiales que se realizan cada tres años y que tienen como fin la valoración internacional de los alumnos. Este informe es llevado a cabo por la OCDE, que se encarga de la realización de pruebas estandarizadas a estudiantes de 15 años.). Este informe, en comparación del otro vemos que se basa en adolescentes de 15 años, a estas alturas de la vida los adolescentes ya han adquirido o no el hábito lector. Este hábito, como bien hemos dicho anteriormente, se adquiere desde pequeños y si a esa edad no lo han adquirido aun es difícil que lo cojan. Igual pasa con los maestros y futuros maestros (aquí me siento yo identificada, como futura profesora de educación primaria) ya que los docentes dicen que es muy importante la lectura, que los niños adquieran el hábito lector, pero está comprobado que la mayoría de estos hablan de libros sin ser ellos unos lectores.
Como hemos dicho en oraciones anteriores, la comprensión es muy importante a la hora de leer, y Perkins (1999) la define como “la habilidad de pensar y actuar con flexibilidad a partir de lo que uno sabe”. Pero primero, para comprender hace faltar saber leer. Es por eso mismo que “la lectura de los textos o textos acompañados de imágenes son los recursos más efectivos
para la memorización y el aprendizaje, muy por encima de otros modos de presentación de la información sean orales o audiovisuales (Lleury, Badoul y Belzic, 1996)”, ya que si a un niño pequeño le ponemos un libro de lectura solo con letra y después le ponemos otro libro de lectura que esté acompañado de imágenes, este comprenderá mucho mejor aquél libro que tiene imágenes, ya que estas le ayudarán mejor a que se haga una imagen de lo que está leyendo.
Hay varias frases en el artículo que me gustaría comentar. La primera de ellas es una dicha por Bryant y Bradley, 1998 que dice así: “los niños ajenos a esas experiencias del lenguaje tienen claras desventajas a la hora de dominar los mecanismos de la lectura y la escritura”. Vendría a ser lo mismo que llevamos comentando durante toda la reflexión, es decir, que los niños a los que no se les enseña, ni se habla con ellos, ni se interactúa sea de la manera que sea, pues no tienen las mismas oportunidades de aprender que los demás, y siempre acaban yendo más atrasados que sus compañeros, o incluso a lo mejor ni van al colegio, es por eso que la educación tiene el objetivo primordial de intentar conseguir una alfabetización a nivel universal.
Otra frase que me ha llamado la atención vendría a ser: “Todos los profesores, son por ello, maestros de la lectura”. Esta, la podríamos relacionar con lo que hemos dicho hace un momento sobre que los profesores tendrían que tener todos, el hábito lector, porque como dice la frase los profesores son los que enseñan a leer en mayor parte a los alumnos y si estos no son lectores, no tendrán la suficiente capacidad y motivación para demostrar a sus alumnos que leer vale la pena y que es educativo.
Por último, otra frase que me ha gustado ha sido una de Rosenblat (2005) y es “el proceso de lectura no sería entonces una simple recepción, sino una voluntaria transacción entre el lector y el texto”. Que personalmente la interpreto como que el libro de lectura puede servir para interactuar con el lector, ya que cualquier libro nos hace viajar por la imaginación. Cada lector hace viajes diferentes, según su manera de pensar y de ser, es decir, el simple hecho de leer un libro no consiste solo en entender unas letras, sino de meternos dentro del libro y sentirnos como el protagonista de este.